viernes, 16 de septiembre de 2011

Educación de la miseria...(¿o miseria de la educación?) (I)

Hace algunos años que la escuela, le guste o no, renunció a la tarea de capacitar y formar ciudadanos desde la niñez.
Quienes concurren hoy a una escuela, de cualquier nivel, reciben una  falsa educación.
 Los profesores creen que están enseñando algo útil. Los alumnos creen que están estudiando. Los padres creen que sus hijos pasan de curso y las autoridades creen que todos los jóvenes están incluídos en el sistema educativo sólo por estar "adentro" de una escuela.
En realidad la función de la escuela es CONTENER. Con poca frecuencia se consiguen otros resultados mas dignos.
¿Qué significa esta expresión?
Significa que la primera preocupación de gobiernos y familias es que los chicos estén dentro de la escuela la mayor parte del día mientras sus padres van a trabajar, o a buscar trabajo. Esto es, una  GUARDERÍA DE NIÑOS Y ADOLESCENTES. Muy diferente al espíritu de lo que debe ser un paso por las aulas que signifique una inversión de tiempo y esfuerzo para lograr la mayor excelencia educativa.
Pero entonces, ¿qué pasa adentro de las escuelas?
Se trata, adentro de las escuelas, que los chicos estén lo más entretenidos posibles. Sin crear demasiados problemas de conducta y comportamiento a las autoridades escolares. Para que esto sea posible, se les hace todas las concesiones necesarias para que se sientan como en sus casas o, en algunos casos, mejor que en sus casas.
Los profesores deben ser permisivos. Considerados. Flexibles.   Bajo pena de recibir la etiqueta de "exigentes" o "autoritarios" por los alumnos, y en no pocos casos, por las  mismas autoridades escolares.
Pero, ¿cuál es el producto final de esta tendencia?
Un ciudadano con una baja calificación para pretender ingresar a otros estudios superiores o a un puesto de trabajo bien remunerado.
Este balance final lleva a una reflexión tardía: "¿para que fueron a la escuela?" "¿qué les enseñaron?", "¡ahora les tengo que poner un profesor para que puedan ingresar a la Universidad porque no aprendieron nada!".
Ocurre que durante los años escolares pocos, por no decir ninguno, se preocuparon.
 Antes bien, exigieron, equivocadamente, que aprobaran ¡de cualquier manera y a cualquier costo! No pocas veces, exigiendo a la maestra o al profesor una calificación "salvadora" en el boletín.
Así las cosas durante algunos años se relegó el valor social del estudio para ser reemplazado por otro: CONTENER.
La importancia de "ser educado" cambió por la de "ser incluido".
Está bien. Es necesario ayudar. Todo aquel que quiera capacitarse debe tener derecho a ello. El Estado tiene una función decisiva. Irrenunciable. Igualdad de oportunidades.
Pero todo el dinero del mundo, gastado sin un mensaje ético del asunto, estará perdido a corto plazo. Porque será una inversión sin retorno a la sociedad, en la forma de mejor calidad de recursos humanos.
El derecho a estudiar debe ser acompañado por otro mensaje tan o más importante: la responsabilidad de aprovechar esa oportunidad de disponer de una escuela pública gratuita costeada por muchos contribuyentes con un gran sacrificio.
 Esto último, debe , y es necesario que así sea, ser  inculcado desde la cuna de cualquier ciudadano.
 Estudiar es un derecho que debe ser correspondido por una RESPONSABILIDAD DE QUIEN LO RECLAMA.

lunes, 12 de septiembre de 2011

una experiencia

He creado esta página como un lugar para tratar de poner en palabras mis vivencias en este trabajo que, de todo corazón he elegido. Creo que no sabría hacer otro.
Trabajar dentro de un aula.
Pero no voy a aocultar mis emociones.
Diré con sinceridad y honestidad todo cuanto me pase y todo cuanto vea. Después de todo, es una experiencia de trabajo. ¿Por qué no contarla?
Por lo tanto, no diré que está bien lo, que para mi está mal. Son mis convicciones. No necesito quedar bien con nadie. Pero quiero quedar tranquilo conmigo mismo. Siempre buscaré cambiar lo que no me gusta. Siempre fui así.
Cuando termino mi jornada de trabajo los alumnos me despiden hasta el día siguiente con este saludo: "Chau profe".
Por eso lo elegí para esta página. Pero tambien es un saludo para todos aquellos que dejaron este trabajo aún sin desear irse. Pero que situaciones límites en su carrera los llevaron a renunciar , a veces, contra su propia vocación y voluntad de seguir siendo docentes. Para ellos principalmente, hice este lugar. Porque muchas veces hablamos de lo que nos pasaba. Pero no lo hicimos trascender.
En lo personal, les hago un respetuoso reconocimiento a su labor a todos los que se fueron, a falta de otros reconocimietos.

dia del maestro...(y tambien de la maestra)

Recien llego del acto escolar llevado a cabo en la escuela donde trabajo todas las semanas.
Recordé ,por un momento, los actos de mis años de estudiante secundario.
La profesora de música, sentada al piano ejecutaba las marchas escolares de cada ocación mientras todos cantábamos a su alrededor.
Hoy, naturalmente, las innovaciones tecnológicas, cedieron paso al reproductor de DVD, en los actos escolares.
Ya no hay profesoras de música. En ninguna escuela, o en las que se pueden contar con los dedos de una mano, se puede encontrar un viejo piano vertical que ya no toca nadie.
Los chicos no cantan con entusiasmo. O directamente no cantan.
¿Por qué cambiamos?
¿Por qué la escuela no se resistió a esos cambios?
Los chicos perdieron, o nunca conocieron, los compositores argentinos de nuestra música popular, que se enseñaban y se cantaban en la clase de música. Así, se renunció a ese espacio.
¡Al menos  que conozcan que somos un pueblo con tradiciones ! Después que ellos elijan lo que más les guste.
Pero la escuela perdió ese protagonismo de educar. No resistió el embate del MP3, del teléfono celular prendido durante la hora de dictado de clase, de los auriculares colgando de las orejas.
El espacio curricular, antes llamado "MUSICA", fue eemplazado por "EMPRENDIMIENTOS PRODUCTIVOS" u otros contenidos quizás, igualmente inútiles y a los que pocas veces prestan atención.
Pareciera que la era de la "contencion" se está extralimitando. Contener y subsidiar con ayuda económica al educando puede dar buenos resultados. Veremos. En el resultado final aún no se refleja. No tenemos alumnos más capacitados. Más educados. Que verdaderamente se note que pasaron alguna vez por las aulas.
Al menos yo, no lo veo.
Lo que no quiere decir que no tenga confianza en ellos. Siempre debemos confiar en la juventud.
Pero nosotros estamos equivocados. El "doble discurso" es pernicioso. Nos confunde a todos. A ellos tambien. Y se les nota mucho cuando tienen que hablar frente a diferentes interlocutores. Dicen una cosa...pero hacen otra diferente.
No compartimos ,socialmente, los mismos valores. Nos cuesta trabajo terminar de decidir "que es lo que está bien", y "que es lo que está mal" para todos.
Quizás nos falten líderes.
El líder que, con su ejemplo, nos diga por donde es el camino. El camino de esos valores que nos ayudan a una mejor convivencia y a mejorar sin duda, nuestras relaciones humanas.

viernes, 9 de septiembre de 2011

una historia

¡que lindo trabajo ser un profe de escuela!...
...pero,¿ cómo me tratan en la escuela?
En el mes de marzo fui a cobrar mi sueldo al cajero. Como lo hago todos los meses. Mi sorpresa fue que me habían descontado del sueldo $ 1.200.- ( equivalente a U$S 300.-, o si prefieres, 200.- Euros).
¡ Que mala sorpresa!...¿y ahora que hago?...¿qué pudo haber pasado?...
Me dirigí urgentemente a la Administración de nuestros sueldos mientras pensaba cómo iba a ordenar mis gastos ese mes teniendo en cuenta que el faltante me complicaba todos los pagos que debía afrontar para el mes.
Atendiendo mi reclamo, el empleado que me atiende busca en el sistema informático y encuentra que en la escuela estaba dado de baja los meses de enero y febrero (¿?).
Me fui corriendo a la escuela. Pedí hablar con la secretaria.
-¿Me podés decir que pasó?...me descontaron del sueldo porque aquí figuro dado de baja.
-¿Vos cuando empesaste a trabajar?- me respondió.
-El 3 de diciembre. Te traje el formulario de alta.-le repondí.
Ante la prueba irrefutable la secretaria comprobó su error y tratando inutilmente de subsanarlo se defendió de la peor manera diciendo: ¿a quién le diste el formulario?.
¿Cómo a quien se lo dí?...¡ a la escuela!...¿ a quien sinó?
La tensión de la entrevista inevitablemente fue subiendo de tono teniendo en cuenta que el mal ocacionado no tenía remedio inmediato.
¿y ahora? ¿qué hacemos?-pregunté sabiendo que era en vano lograr en el acto la recuperación de mi dinero.
-Dejame que voy a revisar y te llamo. -me respondió con una fórmula ya conocida que se utiliza cuando te quieren sacar del medio sin darte la solución.
-Sí, pero yo el dinero lo necesito ahora!!!- le respondí.
Fue inutil. El daño ya estaba hecho.
A los pocos días hablé con el director.
-¡Por favor necesito que me resuelvan este problema!- mi angustia no fue tenida en cuenta en la expresión fría de su cara.
Llamó a la secretaria en mi presencia para hacerle repetir la misma estupidez que me dijo a mí días pasados.
Volví a casa sabiendo que la gestión de recupero de mi dinero, imprescindible para los gastos del mes, iba a ser dolorosa.
Han pasado 7 meses muy tristes, sin resultados. Todavía la Administración Provincial en la Ciudad de La Plata no me reintegró los haberes erroneamente descontados de mi recibo.
Me arreglé endeudándome. Con mi tarjeta de Crédito.
Nadie se hizo cargo.
Nadie me llamó para darme una respuesta consoladora.
La escuela no hizo nada más por mí.
Nadie sacó de su bolsillo  el dinero que me corresponde para subsanar el error de otro.
¡Cómo ir todos los días a la escuela con el ánimo alto! ¿Porqué tanto desprecio hacia los problemas que nos ocacionan otros, por lo general, incompetentes? ¿Es posible que estas cosas no vuelvan a ocurrir? ¿Qué no le vuelvan a pasar a nadie? ¿Le van a poner un 10 al director por su desempeño?
No sé. ¿Alguien sabe que estas cosas ocurren y mellan el entusiasmo de trabajar adentro de un aula?
Desidia. Incompetencia. Desinterés por quienes tienen la obligación de hacer bien su trabajo. Y si lo hacen mal...¡pagar por ello!