...bienvenida sea!...en particular aquellas herramientas que contribuyen al acceso al conocimiento y a mejorar la productividad del trabajo del aula.
Pero...
...tambien es bueno aclarar que, buena parte del fracaso escolar y la repitencia, se deben a los elementos de distración que se han instalado en las aulas: telefonía celular, reproductores de audio, cámaras digitales, etc.
Es IMPOSIBLE prestar atención a la explicación del docente mientras se está atento al teléfono celular encendido dentro del aula o con los auriculares en las orejas de los alumnos.
Las malas notas encuentran un justificativo remanido por parte de los alumnos: "yo al profesor no le entiendo".
En realidad debería decirse, "yo no le presto atención".
Es habitual estar hablando en el frente del curso mientras los alumnos leen mensajes de texto (a veces enviados por los propios padres), o seleccionan su música predilecta en el MP3.
Las notas de las evaluaciones en gran parte, reflejan esa distracción.
Los reglamentos escolares en ese sentido son muy claros. Sólo hay que aprender a cumplirlos cuando se ingresa a un establecimiento educativo. Alguien dijo alguna vez que en la escuela es donde se aprende a respetar la ley.
Pero, en esta sociedad del doble discurso permanente, no es extraño que la solución termina siendo demagógica. Es más simpático quedar bien con los padres y con los alumnos.
Así las cosas, el final es tener que pagar innecesariamente a un profesor particular para recuperar lo que no se aprendió en el momento y en el lugar en que podía aprenderse: el aula.
No hay comentarios:
Publicar un comentario